16.7.08

Comunidades corporativas: el alma de la empresa

Para que las empresas existan necesitan principalmente el recurso humano. Sean pocas, cientos o miles de personas, se necesita al menos una para que pueda desarrollarse un negocio o una empresa. Recordemos que el ser humano es social por naturaleza.

Por tanto, sin importar el número de gentes que la conforman, la vida dentro de la empresa se desarrolla de manera similar a la vida fuera de ella. Las personas tienden a ubicar y reunirse con quienes tienen afinidad de intereses, conocimientos, niveles socioeconómicos y estructurales u organizacionales, edades, géneros... etc.

Y esta reunión de personas afines conforma grupos sociales. Pequeñas comunidades dentro de la empresa que comparten algo en común y que se organizan para apoyar a los demás miembros del grupo, así como desarrollarlo de distintas maneras.

Las comunidades corporativas tienen identidad propia y no puede pasar desapercibida. En la medida que la identidad de cada comunidad se desarrolla adecuadamente y comparte afinidad con la empresa misma, resulta benéfico para el logro de objetivos y misión de la empresa.

Con esta perspectiva, independientemente de la estructura organizacional de la empresa, podemos afirmar que existe una segunda organización en la empresa que se divide de acuerdo a los grupos sociales o comunidades que se forman de acuerdo a estas características.

Además, una persona puede pertenecer a varias comunidades coporativas a la vez.

Es importante entender esta estructura clandestina como el alma paralela de la empresa que puede llegar a tener más fuerza incluso que la estructura organizacional misma. Al entender el funcionamiento de esa estructura, es más sencillo aprovechar sus redes de comunicación para introducir mensajes clave dentro de esos grupos, que permitan una mayor integración y motivación y contribuyan a mejorar los resultados generales de la empresa en cuanto a productividad.

Esa es una de las aplicaciones de la comunicación dentro de las empresas y con grupos sociales. Si la planificamos de manera estratégica y organizada obtendremos grandes beneficios.

¿Tú qué opinas? ¿Tengo razón o delirio de ideas?

1 comentario:

Anónimo dijo...

La mía, es una microempresa...

Una empresa de tres generaciones...

No llevamos 3 generaciones... no!!

Somos 3 personas de 55 años, 39 y 16 ja, ja...

y aún cuando no hay mas individuos que conformen esta empresa con los que encontremos intereses afines, cominicandonos unos con otros hemos encontrado un equilibro que nos permite llegar a un solo fin..
El desarrollo positivo de la empresa..

Si se puede!!!!